El ladrillo plateado atrajo en torno a sí los hilillos magnéticos que crecían en medio del campo, mientras que una flecha era disparada por manos invisibles en los oscuros bosques de Viena;
En la vieja casa, grandes matas de hierba iban creciendo dentro del plato de sopa servida en la mesa.
El habitante de la casa es un muñeco de cera con ojos móviles,
El cual contempla con nostálgica ensoñación a través de la ventana:
“Todavía es de noche”-pensará, con los ojos llenos de lágrimas.
Y entonces, tanto él como la vieja casa, se esconderán en medio del velo creado por las sombras de los árboles.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada