lunes 19 de septiembre de 2011

Delirium Tremens


No era el único ebrio del mundo que veía elefantes voladores, pero si era el único que podía viajar con ellos a las absurdas y maravillosas dimensiones de las cuales habían provenido aquellos paquidermos etéreos vistos en cada borrachera
Al cabo de tiempo, el ebrio terminó aburriéndose de este mundo, razón por la cual, durante su última borrachera, decidió partir con sus amigos, aquellos elefantes rosa voladores, para nunca más volver.